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viernes, 31 de octubre de 2014

.- LA REDENCION DE TOM .- CAPITULOS 82º 83º Y 84º

ULTIMOS CAPITULOS!!!

CAP 82.-
9 de septiembre de 2012
Cambridge, Massachusetts

Un gemido sordo salió del cuarto de baño. Tom abrió los ojos, confuso. Por un momento no supo dónde estaba. Al oír un nuevo gemido, se levantó y fue tropezando en la oscuridad hasta la puerta del baño.
—Cariño, ¿estás bien?
Abrió la puerta y se encontró a ______ doblaba, agarrándose con tanta fuerza a la encimera del lavabo que tenía los nudillos blancos. Estaba respirando profundamente.
—¿Quieres que llame a Rebecca? —Tom se volvió, dispuesto a echar a correr escaleras abajo.
—No, llama al hospital.
—¿Y qué les digo?
—Que creo que estoy de parto.
Él se asustó. Empezó a hacerle preguntas a toda velocidad, mientras buscaba las gafas y el móvil en el dormitorio para llamar al Servicio de Maternidad del hospital Mount Auburn.
—¿Has roto aguas? —le preguntó poco después, siguiendo las instrucciones de una enfermera.
—No. Tu tarima sigue intacta.
—Muy graciosa, _________. ¿Ha empezado el parto?
—Eso creo. Las contracciones son fuertes y regulares —respondió, tratando de respirar hondo y de relajarse, tal como había practicado con su profesora de yoga, que le había asegurado que funcionaría. (Estaba empezando a plantearse pedirle que le devolviera el dinero.)
—¿Cada cuántos minutos tienes contracciones?
—Cada seis —respondió ella, molesta.
Estaba tratando de concentrarse en la respiración y las constantes preguntas de Tom (por mucho que lo amara) no la estaban ayudando.
—La enfermera dice que debemos ir al hospital inmediatamente. Ya tengo tu bolsa y la canastilla del bebé. ¿Estás lista? —preguntó Tom, tratando de aparentar calma y acariciándole la espalda por encima de la amplia camiseta.
—Sí, vamos. —Enderezándose, miró a su esposo de arriba abajo—. No puedes ir así.
—¿Por qué no? —se sorprendió él, peinándose un poco con los dedos para que pareciera que había dormido toda la noche. Luego se pasó los dedos por la cara—. Ahora no tengo tiempo de afeitarme.
—Mírate.
Tom se miró en el espejo. Para su sorpresa y disgusto, se dio cuenta de que iba sólo con ropa interior, con unos bóxers descarados que llevaban impresa la frase «Los medievalistas lo hacen en la (era de la) Oscuridad» en letras fosforescentes.
—Mierda. Dame un minuto.
________ lo siguió bamboleándose, sin poder aguantarse la risa.
—A Scott le gustará saber que su regalo de Navidad nos ha acompañado al hospital. Al menos, si se va la luz, podremos encontrarte. Sólo tendrás que bajarte los pantalones.
—Estás muy chistosa hoy, señora Kaulitz.
Ella siguió riéndose. Ese faux pas estilístico le parecía de lo más gracioso.
Durante las dos últimas semanas, había dejado de usar la lencería que habían comprado en Agent Provocateur con la excusa de que no la abrigaba lo necesario. Tom había replicado que los pantalones de yoga y las camisetas eran un agravio a su atractivo sexual y le había sugerido que se arrimara a él si tenía frío. Pero _______ había preferido abrazarse a su almohada corporal.
—Esos bóxers medievales son un agravio a tu atractivo sexual —lo provocó, sujetándose el vientre mientras se reía a carcajadas.
Él la fulminó con la mirada mientras se ponía una camisa y unos vaqueros. Luego la sujetó por el codo y se pusieron en marcha. Al pasar frente al cuarto del bebé, tuvieron que detenerse por una nueva contracción. Tom encendió la lámpara de la habitación, un candelabro blanco y rosa, para verle la cara.
—¿Duele mucho?
—Sí. —________ trató de distraerse apoyándose en el marco de la puerta y mirando la habitación.
Ella se habría conformado con comprar los muebles y los accesorios para la niña en Target, pero Tom había insistido en que fueran de Pottery Barn. (Entre paréntesis, debe destacarse que _______ siempre se refería a Pottery Barn como Protestant
Barn, ya que le parecía que todos sus muebles eran el vivo retrato de la cultura WASP o, lo que es lo mismo, la cultura blanca, anglosajona y protestante. Los muebles le parecían preciosos, pero demasiado caros.) Entre los que compraron y los generosos regalos de sus parientes y amigos, habían convertido una de las habitaciones de invitados en una tranquila habitación infantil. _______ había elegido el verde
salvia como tono para las paredes y el blanco para la ebanistería y las molduras del techo. Una original alfombra con flores en rosa, amarillo y verde pastel cubría la tarima de roble.
—Es mi habitación favorita del mundo entero —susurró, mirando las calcomanías de Winnie the Pooh que habían pegado en la cuna y el cambiador a la espera de que unos curiosos ojitos las miraran.
—La está esperando. —Tom sonrió—. Está esperando a nuestro Rollito de primavera.
Cuando la contracción hubo pasado, él le dio la mano, la ayudó a bajar la escalera y a subir al Volvo, donde Tom ya había hecho instalar una sillita de bebé. Antes de ponerse en marcha, le envió un SMS a Rebecca, poniéndola al corriente y asegurándole que se mantendría en contacto. Poco después llegaron al Bain Birthing Center, la sección de maternidad del hospital Mount Auburn. Una vez que estuvieron instalados en su habitación, Tom se obligó a adoptar una actitud tranquila. No quería que ________ notara lo nervioso que estaba ni los miedos que le atenazaban las
entrañas. Pero ella lo sabía igualmente. Conocía sus temores y por eso le apretó la mano y le dijo que la niña y ella estarían bien. Durante la exploración, Tom no le soltó la mano. La obstetra de guardia les dijo que Rollito de primavera venía atravesada y que esperaba que cambiara de postura cuando llegara el momento de salir.
La enfermera Tracy se encargó de distraer a Tom, que estaba a punto de pedir una explicación detallada de la posición atravesada, enseñándole a leer el monitor para que pudiera avisar a _______ de cuándo la contracción llegaba a su pico y cuándo estaba a punto de acabar. Ella agradeció que lo entretuvieran, pero eso no impidió que él buscara en el iPhone información sobre la postura atravesada y el modo de afrontarla. (Debe señalarse que, a esas alturas, _______ deseó que se hubiera dejado el dichoso trasto en casa.) Por suerte, la medicación para el dolor que le habían dado le permitió adormecerse.

—¿________?
Cuando abrió los ojos, vio a su marido inclinado sobre ella, mirándolo con expresión preocupada. Ella le dirigió una sonrisa débil que casi le partió el corazón.
—Te estabas quejando.
—Debía de estar soñando.
Levantó la mano y él se la cogió, llevándosela a los labios para besarla.
—Mis anillos —musitó ella, señalando el anillo de boda de Tom—. ¿Los he perdido?
Él le acarició los dedos desnudos.
—Te los quitaste hace meses, ¿recuerdas? Se te hinchaban los dedos y tenías miedo de no poder quitártelos más adelante. Te los colgaste de la cadena que te regalé hace un año en el huerto de manzanos.
Ella se llevó la mano al cuello.
—Lo había olvidado. La guardé en el joyero anoche.
—Tuviste una premonición. Rollito de primavera ya casi está aquí.
_______ cerró los ojos.
—Pensaba que no iba a haber nada más sacrificado y absorbente que el programa de estudios de Harvard. Pero me equivocaba.
A Tom se le hizo un nudo en el estómago.
—Dentro de nada podrás volver a la universidad. Rebecca y yo te ayudaremos.
_______ hizo un ruido aprobatorio con la boca cerrada.
—Ya sé que era demasiado pronto para tener un hijo —le susurró él al oído—. Lo siento.
—Ya lo hemos hablado. A veces las sorpresas son lo mejor.
—Haré lo que haga falta para compensártelo.
—Tener una hija contigo no es ningún problema. Excepto por el dolor —hizo una mueca.
Tom le pegó los labios a la frente.
—He llamado a mi padre. Le he pedido que avise a tu padre y a Diane. No creo que puedan venir con Jhonny, pero Richard se ofrecerá a traerlos.
Ella asintió, pero no abrió los ojos.
—Bien —dijo.
Mientras _______ echaba otro sueñecito, la obstetra trató de tranquilizar a Tom explicándole que era bastante habitual que el bebé se atravesara. A veces se colocaba bien por sus propios medios; otras veces había que ayudarlo. No tenía de qué preocuparse. Él agradeció mucho las explicaciones de la doctora, pero siguió intranquilo. Sacó fuerzas pensando en el futuro que lo esperaba. Pronto conocería a su hija y podría empezar a ser padre. Mientras ________ yacía en la cama del hospital, medio dormida y soñando, Tom recorría la habitación de un lado a otro. Se la veía tan pequeña en la enorme cama de hospital... tan frágil. Tan joven.

CAP 83.-
—¿______? —Tom le apretaba la mano cada vez que empezaba una contracción, con la vista clavada en el monitor para poder anunciarle cuando ésta comenzaba a disminuir. Luego le acariciaba los nudillos o la frente.
—Lo estás haciendo muy bien.
Tom no. Estaba desaliñado y nervioso y cuando tenía un poco de tiempo para pensar en ello, se sentía extremadamente preocupado. A pesar de que estaban en un hospital con una excelente reputación en Boston, rodeados de un excelente personal sanitario, estaba aterrorizado. Sin embargo, se cuidaba de mantener sus miedos en secreto, rezando en silencio para que ________ y Rollito de primavera estuvieran bien.
Poco antes de las nueve de la noche, _______ empezó a tener fiebre. A aquella hora, la doctora Rubio ya estaba al cargo. La examinó y ordenó que le suministraran un antibiótico por el gota a gota. Tom se mordió el labio mientras observaba a la enfermera colgar una nueva bolsa al lado de los demás fluidos que entraban lentamente en el brazo de su esposa. La doctora Rubio rompió la bolsa del líquido amniótico y animó a ______ a que empezara a empujar. La anestesia epidural le quitaba parte del dolor, pero no del todo, aún tenía sensibilidad en la mitad inferior del cuerpo. La enfermera Susan le sostenía una de las piernas mientras Tom le aguantaba la otra. ______ apretaba con todas sus fuerzas y, aunque la doctora Rubio y él la animaban a seguir, lo cierto era que no pasaba nada. Finalmente, la obstetra reconoció lo que Tom llevaba rato temiéndose. Rollito de primavera seguía atravesada y estaba situada demasiado arriba como para poder sacarla con fórceps.
_______ gruñó débilmente al oír las noticias, dejándose caer en la cama, exhausta.
—¿Y eso qué significa? —preguntó Tom.
La doctora Rubio frunció los labios.
—Significa que hemos de hacer una cesárea de urgencia. El ritmo cardíaco del bebé empieza a acelerarse y su esposa tiene fiebre, lo que indica que probablemente haya infección. Voy a avisar al equipo quirúrgico. Hemos de operar cuanto antes.
—Me parece bien. Lo que haga falta —dijo _______.
Estaba cansada, muy cansada. La idea de acabar el parto, del modo que fuera, le resultaba muy agradable.
—¿Está segura? —preguntó Tom, apretando la mano de su esposa con fuerza.
—La verdad es que no tenemos más opciones, señor Kaulitz. El bebé no puede nacer en esa postura. —La voz de la doctora Rubio era firme.
—Ya le he dicho que es profesor Kaulitz —saltó él, hecho un manojo de nervios.
—Cariño, relájate. Todo va a salir bien. —________ sonrió débilmente y cerró los ojos, animándose mentalmente para resistir la siguiente oleada de dolor que le recorrería el cuerpo. Él le dio un casto beso y le murmuró una disculpa justo antes de que la habitación se convirtiera en un hervidero de actividad. El anestesista llegó y le hizo una serie de preguntas. La enfermera le pidió a Tom que la acompañara para ponerse ropa quirúrgica. Él no quería separarse de _______ ni un segundo. Llevaba horas a su lado, dándole a chupar trocitos de hielo y apretándole la mano. Pero si quería entrar con ella en el quirófano, tenía que ponerse ropa estéril. Antes de que se marchara, ______ alargó la mano hacia él. Tom se la cogió y le besó la palma.
—No me arrepiento —susurró.
Él se echó un poco hacia atrás para mirarla. La medicación parecía estarla afectando.
—¿De qué no te arrepientes, querida?
—De haberme quedado embarazada. Cuando todo esto haya acabado, tendremos a nuestra hija. Seremos una familia. Para siempre.
Tom le dirigió una sonrisa forzada y la besó en la frente.
—Te veré en seguida. Sé fuerte.
Ella le devolvió la sonrisa antes de volver a cerrar los ojos, respirando hondo para resistir la siguiente contracción.

CAP 84.-
En su ausencia, _______ cerró los ojos y se concentró en respirar hasta que estuvo en el quirófano y la doctora Rubio empezó a tocar el área que habían desinfectado para la incisión.
—Lo he notado —dijo _______, claramente alarmada.
—¿Notas una presión?
—No. He notado cómo me pellizcaba la piel.
Tom estaba sentado junto a ella, por encima de la pantalla de tela que le tapaba la visión de la mitad inferior de su cuerpo.
—¿Te duele?
—No —respondió _______, asustada—, pero aún siento el dolor. Tengo miedo de notar la incisión.
La doctora Rubio repitió la prueba, pellizcándole la piel varias veces. Ella insistía, cada vez más aterrorizada, en que notaba todos los pellizcos.
—Tenemos que dormirla —anunció el anestesista, moviéndose rápidamente para preparar una anestesia general.
—Es duro para el bebé. Dale otra cosa —protestó la doctora Rubio.
—No puedo darle nada más. Lleva una epidural y un calmante. Voy a dormirla.
______ levantó la vista hacia los amables ojos del médico anestesista.
—Lo siento —se disculpó.
Él le dio unas palmaditas en el hombro.
—Cariño, no lo hagas. Esto es el pan de cada día. Tú sólo trata de relajarte.

Mientras el equipo se movía rápidamente de un lado a otro preparándolo todo, Tom no paraba de hacer preguntas. ________ le apretó la mano, como pidiéndole que no perdiera los nervios. Necesitaba que no perdiera el control. Necesitaba que cuidara de ella mientras estuviera anestesiada. Apenas se daba cuenta de lo que los médicos estaban haciendo, ni de las instrucciones del anestesista. Lo último que oyó antes de sumirse en la oscuridad fue la voz de Tom asegurándole que estaría a su lado hasta que se despertara.

HOLA!!! BUENO LA BEBE YA VA A NACER!!! QUE NERVIOS!! POBRE TOM!!! Y _____!!! BUENO ESPEREMOS QUE TODO SALGA BIEN!!! MAÑANA SI ACOMPLETAN LOS 4 O MAS COMENTARIOS, TERMINA LA NOVELA Y AGREGO EL CAPITULO SIGUIENTE DE LA NOVELA DE "SORPRENDEME", BUENO SIN MAS QUE DECIR ME DESPIDO, CUIDENSE Y QUE ESTEN BIE :)) ADIOS

4 comentarios:

  1. Awww ya necera rollito!!
    Que emoción!! *.*

    Subeee Virgiii.. Me encantaa esra fic. Es unica :)

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  2. Ohhh myyyy 0.0 ya va a nacer Rollito de primavera!! Ay no le pusieron anestecia general a ____ ojala y todo salga bien en el parto, ahhh ya se acaba la fic T.T lo extrañare, pero ya quiero leer el siguiente a ver que pasara uhh me ha encantado, esta genial *-*

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  3. Ya termina :(
    Que bello tom ahahah
    Sube pronto :)

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  4. Hayyyy que alegría ya va nacer la bebe jejeje pobre Tom y (Tn) :S me imagino que eso debe doler mucho, me encantooo y please sube los últimos caps de la fic me muero x leerlos!!! ya quiero leer el segundo cap de sorprendeme!!!

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